El informe final de los gastos de campaña de la elección nacional de octubre reveló un dato llamativo: el radicalismo invirtió en proselitismo más que el oficialista Frente para la Victoria.

Como en toda elección nacional, los partidos políticos que llevan candidatos están obligados a presentar ante la Justicia Electoral Nacional (JEN) un informe previo de los gastos de campaña, y otro final. El primer documento debía elevarse 10 días antes de la fecha prevista para la celebración de la elección (artículo 54 de la Ley 26.215), en este caso, el 23 de octubre. En tanto que para elevar el segundo contaban con 90 días, que se vencieron durante la última semana de enero.

El 23 de octubre, Tucumán renovó cinco bancas de diputados. El alperovichismo se quedó con cuatro escaños, mientras que la UCR logró imponer al dirigente universitario Luis Sacca. Pero la comparación entre lo que dice haber gastado una fuerza y otra presenta datos, cuanto menos, llamativos. Por ejemplo, en el informe previo de campaña el Frente para la Victoria detalló erogaciones por casi $ 559.000 en la campaña proselitista. Sin embargo, en el documento final que consta en la Justicia Nacional Electoral, la cifra en la publicidad de sus candidatos a diputados se redujo a $ 440.000.

De aportes públicos, el Partido Justicialista declaró haber recibido $ 290.000, mientras que los $ 150.000 restantes corresponden a contribuciones privadas y donaciones de militantes.

Curiosamente, el radicalismo debió desembolsar más dinero que el vencedor Frente para la Victoria en la campaña para lograr la banca de Sacca, según el informe final. En la planilla, declaró una inversión de casi $ 495.000 en la actividad proselitista. Es decir, alrededor de $ 55.000 más que el PJ.

En las elecciones de octubre, el gasto en publicidad fue menor que en otros comicios porque los segundos de televisión y de radio fueron regulados y distribuidos directamente y de manera gratuita por la Cámara Nacional Electoral.